Juntos construimos país: Discurso del Presidente Iván Duque

Discurso completo del Presidente de la República, Iván Duque Márquez, en la instalación de las sesiones ordinarias del Congreso de la República 2020-2021

Bogotá, 20 de julio de 2020.

Honorables Congresistas:

Le agradezco a Dios por permitir dirigirme a ustedes y a todos los colombianos el día de hoy. Esta instalación del Congreso es inédita, porque los tiempos que atravesamos son distintos a cualquiera que nos haya antecedido. Esta instalación virtual, primera en la historia, es en sí misma una ruptura con las formas a las que estamos acostumbrados y refleja la nueva realidad que vivimos. Por eso los invito a que la abracemos como lo que verdaderamente significa de fondo: un punto de inflexión para dejar atrás un pasado de divisiones y para que seamos los protagonistas de un reencuentro de los colombianos en medio de las dificultades. Este es y debe ser el momento en que los colombianos vean a todas las instituciones caminando en un propósito común, y que como sociedad nos concentremos en enfrentar el desafío del presente para construir con fuerza un mejor futuro.

No es la primera vez que, como nación, nos encontramos ante una gran adversidad. Como nación hemos enfrentado momentos tenebrosos de violencia, desastres naturales, crisis económicas globales y también crisis sanitarias impredecibles. Ya hemos sido testigos de cómo estas circunstancias afectan a miles de familias, y al mismo tiempo que encontramos en nuestro pasado enormes dificultades, también hemos presenciado grandes superaciones, demostrando la resiliencia, el tesón, el heroísmo y la entrega de nuestro hermoso país. Estamos enfrentando una pandemia que afecta a la vida, el bienestar, el empleo y la cotidianidad de todos los ciudadanos no solamente de Colombia, sino del mundo entero.

Atravesamos un momento que no es fácil para ninguno de nosotros, sobre todo para los más vulnerables. Vienen los momentos más retadores de la pandemia, los que nos van a poner a prueba como personas, como sociedad, como país. Pero tengo la certeza de que esa misma resiliencia que nos ha fortalecido en el pasado, lo hará de nuevo, y continuaremos siendo esa Patria fuerte por la que nos reconoce el mundo entero.

Una demostración de ello es que en los últimos meses nuestras instituciones han respondido al reto que nos ha puesto la vida. El Congreso, con el liderazgo de los Presidentes de Senado y Cámara, Lidio García y Carlos Cuenca, respondió con la virtualidad para aprobar importantes leyes para el país y profundizar el necesario control político. Agradezco a las bancadas de gobierno, a los independientes y a la oposición por cumplir con el deber republicano en estos momentos cruciales.

También agradezco a las Cortes por su rápida adaptación a los retos y por cumplir con sus tareas de control de constitucionalidad y legalidad, demostrando que nuestras instituciones se reinventan y no se paralizan para hacer valer dentro de su independencia el sentido real de la colaboración armónica entre poderes. Esos mismos fundamentos han garantizado la acción constante de los organismos de control, lo que nos permite ver que somos capaces de actuar por la protección de la patria en el momento más duro que ha vivido nuestra globalidad desde la Segunda Guerra Mundial.

Hoy son muchos los desafíos que las circunstancias nos plantean. El desafío más grande será evitar que la pandemia destruya el camino que hemos recorrido juntos para cerrar las brechas sociales. Por esto, la equidad y la justicia social, que han sido el norte de este gobierno, seguirá siendo nuestro máximo objetivo, soportado por los pilares de legalidad y emprendimiento.

Por eso en este 20 de Julio tenemos que ser concientes de lo que hemos logrado y además de cómo transitaremos para fortalecernos, reactivarnos y construir un compromiso de país frente al futuro que nos lleve a cerrar las históricas brechas sociales.

CERRANDO BRECHAS SOCIALES

Cerrar brechas quiere decir que todos los colombianos podamos caminar el destino que nos trazamos. Quiere decir que las oportunidades son para todos y que el Estado avanza junto a cada colombiano, impulsando su desarrollo, hombro a hombro. En estos casi dos años de gobierno hemos avanzado mucho y debemos encontrar en los frutos del trabajo arduo las lecciones y el optimismo para encarar la incertidumbre y llegar más lejos, volar más alto.

Creemos que el Estado debe ser un aliado presente siempre, en todos los momentos de la vida, desde la gestación hasta el último de los días. Con la Ley de Tamizaje Neonatal fortalecimos la atención a la primera infancia para realizar diagnósticos tempranos, mejorando su calidad de vida y atención en salud. Y programas como Colombia Mayor, que cuenta con más de 175 mil nuevos cupos, brindando atención a más de un millón 700 mil adultos mayores, y logrando la cobertura universal de mayores de setenta años en vulnerabilidad, así lo demuestran. Hemos mejorado la focalización de los programas sociales, para que realmente lleguen a quienes más requieren de ellos. Así, programas como Familias en Acción y Jóvenes en Acción han logrado llegar con eficiencia a donde son más necesarios.

Una mayor equidad permite a los ciudadanos a lograr sus aspiraciones. Por ello buscamos facilitar el acceso a la vivienda, otorgando más de 70 mil subsidios familiares, convirtiéndose en el gobierno que más facilidades ha otorgado para que miles de familias se conviertan en propietarios.

Con el control de precios de medicamentos hemos disminuido el precio a cientos de ellos hasta en un 49 por ciento, y con la Ley de la Historia Clínica Electrónica agilizamos la entrada a los servicios de salud con tecnología agregada.

La equidad ha sido el centro de nuestras políticas y continuará siéndolo. Se concreta en cada oportunidad que no distingue entre géneros, razas, ni raíces, y se logra con políticas sostenibles que nos permitan crecer juntos. Por eso, construye con legalidad y emprendimiento esa Colombia que anhelamos.

El Libertador Simón Bolívar afirmaba que “las naciones marchan hacia su grandeza, al mismo paso que avanza su educación”. Colombia así lo está haciendo y hemos avanzado convencidos de que es el mejor vehículo para transformar el futuro que vivirán las nuevas generaciones. Le otorgamos al Sistema Educativo el mayor presupuesto en la historia de nuestro país y hoy más de 100 mil jóvenes de bajos recursos ya han ingresado a la Educación Superior gratuitamente, gracias a Generación E.

También, 5 millones de niños continúan siendo beneficiados por el Plan de Alimentación Escolar y pudimos acompañar a más de 140 mil adolescentes a su grado como bachilleres y técnicos, en nuestro esfuerzo por consolidar la doble titulación.

Igualmente, hemos adelantado importantes reformas al ICETEX e implementamos planes de alivio en estos momentos difíciles que demuestran nuestro compromiso con el futuro de Colombia y avanzamos en la mayor expansión de la conectividad que haya visto nuestro país, para llegar con internet de alta velocidad a la Colombia profunda.

Construir este camino de acceso a las oportunidades es lo que nos hará ganar cada día como sociedad.

AVANCES EN LEGALIDAD

Hoy tenemos entendido que el valor más preciado de nuestra democracia es la libertad, pero que requiere del orden para alcanzar los objetivos que nos trazamos como Nación. Libertad para creer y crear iniciativas privadas, para expresar nuestras opiniones.

Nosotros no confundimos libertad con egoísmo porque sabemos que solamente es verdaderamente libre aquel que vive con dignidad, reconociendo la dignidad del otro, promoviendo el diálogo constructivo y siempre respetando los derechos ajenos. Por eso es esencial la tarea de la fuerza pública para garantizar la seguridad, velando porque el ejercicio de los derechos sea equivalente al compromiso de cumplir de los deberes. En eso consiste la cultura de la legalidad en la que creemos con firmeza.

Con esa convicción hemos reducido la tasa de homicidios a una de las menores en más de 40 años y alcanzado la menor tasa de secuetros en décadas. Hemos desarticulado organizaciones ilegales que sembraban el odio y la destrucción en los campos colombianos. Y, por segundo año consecutivo, logramos que los cultivos ilícitos continúen disminuyendo, alcanzando la mayor reducción en casi 7 años y, año a año, hemos reducido la tasa de homicidios a nuestros líderes sociales que -comparado con el periodo 2016-2018-, lleva una reducción del 25% en lo que va corrido de nuestro gobierno.

Estos resultados no son suficientes, nuestra lucha contra el narcotráfico y las organizaciones criminales es la lucha por la vida de las familias colombianas, por la vida de nuestros líderes sociales, a quienes recordamos hoy y por quienes trabajamos día y noche.

Esa misma convicción, es la que nos impone como sociedad la obligación de proteger con mayor vigor a nuestros niños y niñas. Y, por eso, le agradezco al Congreso de la República su compromiso por sacar adelante la pena de prisión perpetua para violadores de menores. Ese apoyo del Congreso de la República lo valoramos infinitamente. La legalidad se materializa en decisiones que tomamos como sociedad, y como sociedad les decimos NO a los violadores, les decimos NO a quienes quieran arrebatar la dignidad de los colombianos del futuro.

Por eso nos pusimos la tarea de enfrentar sin tregua también la corrupción y celebramos la aprobación de proyectos de ley como el que define la realización de pliegos tipo para todas las obras de infraestructura, la publicación de la declaración de bienes y rentas de los altos funcionarios del Estado, la publicación de los conflictos de interés, y la abolición de la casa por cárcel para los corruptos. Todos estos esfuerzos son valiosos, pero todos serán inútiles si no entendemos que la lucha contra la corrupción es una tarea de todos los días. Y, además, debemos entender que la corrupción en las cosas pequeñas también se agranda en el resto de las tareas. Por eso cumplir la palabra empeñada y rechazar a los tramposos es un deber ético que se manifiesta en nuestro compromiso y en nuestros actos cotidianos.

Colombianos:

Nuestra política de Paz con Legalidad recoge estos principios porque no puede existir una paz verdadera sin un compromiso con la justicia, no hay paz donde prevalece la impunidad. Y en este punto quiero ser muy claro: No hay justificación para la violencia, ni política, ni cultural, ni religiosa, ni de ninguna manifestación. La violencia es la derrota de la inteligencia, es el triunfo de la mezquindad y es el triunfo del odio.

Por eso celebramos que, con el Congreso de la República, hayamos hecho realidad en nuestra Constitución que ni el narcotráfico ni el secuestro son delitos conexos al delito político y, por lo tanto, nunca serán delitos amnistiables.

Debemos tener una Justicia verdaderamente reparadora, que no renuncie a encontrar la verdad, que realmente contribuya a edificar una Colombia donde el mayor de los valores sea el trabajo honesto y nunca el camino fácil. Hoy los invito a caminar el sendero difícil del trabajo incansable, de la justicia de verdad, porque es el único camino correcto, e invito al Congreso para que en esta legislatura construyamos todas las reformas necesarias para mejorar la justicia que requiere el ciudadano.

Consolidar los territorios más afectados por la pobreza y la violencia es definitivo en este propósito. Y hemos avanzado mucho, ya tenemos en marcha los 16 PDETS, que abarcan a los 170 municipios más afectados por la violencia y la pobreza, sentando las bases de lo que se deberá hacer en los próximos 10 o 15 años. Igualmente, en los menos de 2 años de nuestro gobierno, incorporamos más de 770 mil hectáreas en el Banco de Tierras, triplicando los indicadores heredados, y hemos contribuido como níngún otro gobierno en el apoyo a las víctimas de la violencia.

El pasado 30 de agosto entregamos más de mil títulos de propiedad, en el municipio de Ovejas, Sucre. La más grande realizada en la historia de nuestro país, gracias a la implementación del Catastro Multipropósito. Los rostros de esperanza de aquellos que recibieron los títulos nos demuestran que vamos por el camino correcto.

Para ser un país en paz, es indispensable que seamos un país de oportunidades. Es un circulo virtuoso en el que mayor seguridad trae mayor inversión, mayor empleo y mayor bienestar social.

EMPRENDIMIENTO, CLAVE PARA LA REACTIVACIÓN

Hoy también me siento comprometido a manifestar que nuestra agenda de reactivación económica generó un entorno propicio para la creación de iniciativas privadas, para la inversión y para la formalización de empleos. Hoy podemos decir con tranquilidad que el crecimiento del 3,3% de nuestro Producto Interno Bruto en el año 2019, el mayor en 5 años, fue consecuencia de ello, y que el primer trimestre del año 2020 mostraba la senda de crecimiento que estaba marcada para el bienestar.

Ante la coyuntura actual, nuestra capacidad de emprender adquiere un valor único, al igual que aquellos que se la juegan por Colombia generando empleo. Nuestra promesa de menos impuestos para las micro, pequeñas y medianas empresas la hicimos posible. Con la Ley de Crecimiento Económico creamos el régimen simple y otorgamos el beneficio de cero impuesto de renta, durante los primeros 7 años, a las empresas con valor agregado tecnológico, cultural y creativo.

El campo colombiano ha sido prioritario para nosotros. Con programas como Coseche y Venda a la fija y Agricultura por Contrato hemos llegado a miles de pequeños productores agrarios, en todas las regiones de Colombia y, por medio de la Diplomacia Sanitaria, hoy admiramos sus productos en mercados como el de Arabia Saudita en el caso de la carne, o como el caso del aguacate has en China.

Nuestro objetivo de concluir, concluir, concluir nos ha permitido conectar muchos territorios y conectar los lugares más remotos de nuestro país con los mercados del mundo. Y hoy puedo reiterar que en el mes de septiembre de este año veremos iniciada la operación delTúnel de la Línea.

Las obras las terminamos porque es nuestro deber con Colombia, las obras no tienen dueño distinto al pueblo colombiano y las concluimos sin mezquindades políticas, para que queden atrás, para siempre, los tiempos donde las obras iniciadas en otros gobiernos eran olvidadas o despreciadas.

Durante estos casi dos años de gobierno, he sido testigo del potencial creativo de los colombianos. La transformación digital que estamos implementando es la puerta de entrada de muchos colombianos a nuevos conocimientos, caminos y oportunidades.

Esa creatividad ha hecho que la economía naranja se esté consolidando como una nueva forma de ingresos. Por eso, hicimos extensivos los incentivos del cine a todas las industrias culturales y creativas, creamos la Corporación Colombia Crea Talento y las Áreas de Desarrollo Naranja de Barranquilla, Cali y Medellín ya fueron reglamentadas.

La perseverancia también parte de nuestra esencia. Prueba de ello son las victorias de nuestros deportistas, quienes ahora cuentan con el Ministerio del Deporte, que será su aliado para destacarse en las distintas arenas donde se batan.

Nuestra confianza en el talento de los colombianos es inagotable, como lo es nuestra convicción para continuar con la revolución silenciosa que hemos iniciado para transformar nuestro aparato productivo, hacia uno que sea verdaderamente sostenible y que entienda la urgencia de avanzar de la mano de la naturaleza hacia una economía de la inspiración.

Ese talento se evidencia, también, en nuestra capacidad de generar nuevos conocimientos y aprovechar los avances de la ciencia y la tecnología para alcanzar mayores niveles de bienestar, aprovechando mejor nuestro entorno, descubriendo de los que somos capaces. Por eso de la mano del Congreso creamos el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación.

Nuestra biodiversidad es el más grande patrimonio de los colombianos. Por esa razón, ya hemos triplicado nuestras fuentes de energía renovables y aseguramos proyectos por más de 2 mil Megavatios de energía no convencional. Estos hechos nos demuestran que cuando hay voluntad, es posible generar cambios estructurales donde se pensaba que era imposible.

Hemos sembrado más de 34 millones de árboles, y cumpliremos nuestra meta de sembrar 180 millones al año 2022. Y con la operación Artemisa liberamos de la deforestación a más de 6 mil hectáreas de nuestros Parques Nacionales Naturales. Ese mismo objetivo lo llevamos al campo internacional. Lideramos el Pacto de Leticia, que suscribimos con 6 países, para la implementación de más de 50 acciones claves para la protección de la Amazonía, y firmamos el Pacto de Escazú para mejorar el acceso a la información necesaria para la protección del medio ambiente.

Y en ese mismo escenario, pasamos de ser observadores a protagonistas del teatro global. Nuestra agenda internacional ha demostrado que podemos ser líderes regionales. El pasado 8 de julio asumimos la presidencia de la Comunidad Andina, en diciembre asumiremos la presidencia pro-tempore de la Alianza del Pacífico y avanzaremos en el fortalecimiento de ProSur como el mecanismo para la integración regional. Adicionalmente, llegamos todos, con el apoyo del Congreso, a cumplir ese anhelo de hacernos miembros plenos de la OCDE.

ASÍ ENFRENTAMOS AL COVID-19

Nuestro gobierno se ha dedicado en cerca de 2 años a construir el proyecto de país que ofrecimos: uno con legalidad, con emprendimiento y con equidad.

El 2019 fue un año de grandes logros, que estábamos cosechando en 2020 y nos deben llenar de fe en nuestra capacidad de recuperarnos de esta pandemia que cambió por completo al planeta.

El covid-19 llegó a nuestro país, como a la mayoría de los países del mundo, y se ha convertido en la situación más compleja que ha vivido la humanidad en su historia reciente. Desde ese primer momento, encabezamos un trabajo sin precedentes, junto al Ministerio de Salud, el Instituto Nacional de Salud y el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud. La ciencia y la evidencia científica han sido las bases de nuestras decisiones.

Nuestro objetivo ha sido la protección de la vida, la preparación del sistema de salud para enfrentar la fuerza de la enfermedad, la protección a los más vulnerables por el contagio y cuidar el desarrollo social de los colombianos. En esa medida, la combinación de herramientas presupuestales y de apalancamiento, junto con las líneas de liquidez del Banco de la República, nos permiten asignar recursos cercanos al 11 por ciento del Producto Interno Bruto, para hacer posible nuestra agenda.

Tomamos las primeras medidas sanitarias en el mes enero, e iniciamos la fase de prevención y preparación. Ante la declaración de pandemia el 12 de marzo, por parte de la Organización Mundial de la Salud, expedimos la emergencia sanitaria y, posteriormente, el Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica. Con la llegada a Colombia del primer caso de covid-19, avanzamos hacia una fase de contención, y luego de mitigación.

Suspendimos las clases presenciales en colegios y universidades, y dimos paso a una etapa de educación no presencial y virtual. Cerramos las fronteras, suspendimos los eventos, sin perder el rastro de nuestros connacionales que se encontraban fuera del país. Hoy más de 26 mil se encuentran de nuevo en sus casas. Finalmente, tomamos la decisión mas difícil que haya tomado gobierno alguno, la de iniciar el aislamiento preventivo obligatorio.

Fortalecer las capacidades de nuestro sistema de salud ha sido una prioridad. En medio de una tremenda escasez global de ventiladores, logramos en equipo, con el sistema de salud, los gobiernos locales y nuestro aporte, aumentar en 40 por ciento la capacidad de atención crítica del país, y en las próximas 5 semanas habremos duplicado las Unidades de Cuidado Intensivo que teníamos en el mes de marzo. Hemos podido llegar a todas las regiones con implementos de seguridad, con insumos necesarios para la atención de la emergencia, gracias a la creación de la Reserva Estratégica Nacional, que cuenta con millones de piezas de protección. Así mismo, nos hemos encargado de sanear deudas que venían de tiempo atrás, mejorar el flujo de ingresos a los hospitales y, por lo tanto, la atención de los pacientes.

Logramos conseguir los reactivos suficientes para la realización de pruebas diagnósticas y hoy somos el tercer país de América Latina que más pruebas PCR ha realizado y hemos hecho una expansión sin precedentes en la habilitación de laboratorios. Por medio de CoronApp Colombia, se logrado brindar más información a los colombianos y fortalecer los instrumentos de vigilancia epidemiológica.

Pero toda la tecnología y todos los esfuerzos económicos se quedan cortos frente al valor del talento humano en salud. Esos miles de hombres y mujeres que han dedicado su vida a proteger la salud de los demás nos han enseñado, una y otra vez, una vocación de servicio incomparable y su valentía siempre nos inspira, al igual que su patriotismo inagotable. Su coraje en la primera línea de la guerra contra el covid 19 es un ejemplo para todos los colombianos, y si bien hemos reconocido ese esfuerzo con nuevas prestaciones económicas, su coraje y la gratitud del pueblo colombiano para ustedes no tienen precio.

Para atender los efectos sociales de la pandemia, ampliamos la capacidad de atención de los programas Familias en Acción, que llega a 2,6 millones de hogares; de Jóvenes en Acción para ayudar a mas de 290.000 jóvenes, y de Colombia Mayor, con más de 1,7 millones de beneficiarios, otorgándoles tres giros extraordinarios. Aceleramos la implementación del programa de Devolución del IVA, llegando a un millón de familias vulnerables, y creamos Ingreso Solidario, una renta básica con la que estamos protegiendo a 3 millones de familias en situación de pobreza, que no recibían ningún alivio por parte del Estado.

Y la sociedad entera también ha respondido con solidaridad. Bajo el liderazgo de la Primera Dama de Nación, el programa Ayudar Nos Hace Bien ha entregado más de 778.000 mercados, donados por colombianos de todos los orígenes a familias vulnerables en todos los rincones de nuestro territorio, que se suman a los más de un millón cien mil mercados entregados por el programa que lidera el Ministerio del Interior y la Unidad de Gestión del Riesgo.

Hoy me siento muy contento de que estos programas se hacen presentes en el territorio. Ante esta coyuntura, los invito a que no divaguemos ante falsos dilemas. Cuidar la salud y la vida simultáneamente con reactivar la vida productiva, con distanciamiento social, es el deber del mundo entero, mucho más cuando sabemos que frenar el covid-19 no es fácil, porque no hay vacunas, tratamientos e inmunidades aseguradas, y que estará presente por lo menos un año más, mientras se desarrolla algún mecanismo efectivo. Todos, todos, tenemos que proteger la vida de las personas, la vida de los empleos y la vida de las empresas. Sin salud no hay desarrollo y sin desarrollo no hay salud.

Hoy hemos avanzado en información, en pruebas, en mecanismos de protección personal, en capacidad de monitoreo epidemiológico, y en tecnología para tomar medidas de precisión que nos permitan cumplir el propósito de ganarle la vida al coronavirus.

Nuestro deber es también proteger los emprendimientos, las iniciativas privadas, las industrias y empresas que han sido protagonistas del desarrollo de nuestro país. El emprendimiento privado, en virtud del artículo 333 de nuestra Constitución, es con total certeza el motor que provee de empleo a millones de colombianos, quienes, como ellas, deben surgir y crecer.

Por eso, en medio de la pandemia, pusimos en marcha un programa sin precedentes en la historia de Colombia, para proteger empleos y tejido empresarial. Abrimos líneas de crédito para el pago de nómina con el 90 por ciento de garantía estatal, creamos el Programa de Apoyo al Empleo Formal que subsidia el 40% del salario mínimo y el 50 por ciento de la prima de junio a 2,5 millones de trabajadores pertenecientes a más de 100 mil micro, pequeñas, medianas y grandes empresas en Colombia. A esto se suma la liberación de pagos de prestaciones pensionales por tres meses, la reprogramación tributaria, la aceleración de devoluciones de saldos tributarios a favor y la facilidad de retiros de cesantías a trabajadores afectados.

Sé que es un tiempo de dificultades y sé que todos las estamos teniendo, aunque se nos presenten de distintas maneras. Es difícil estar lejos de nuestra familia, incluso aunque la tengamos bajo el mismo techo.

Valoramos el esfuerzo realizado por cada uno de los colombianos en esta emergencia. Y hoy apelo a nuestro amor patrio para que actuemos bajo la unión, trabajando en equipo, para que nuestro país continúe bajo las riendas del progreso.

Tenemos que protegernos, reactivarnos y repotencializarnos de cara al futuro. De esto tenemos que salir adelante. No para volver al pasado sino para ser mejores. Todos demostraremos que a esta pandemia, que busca sembrar el miedo y que cabalga en las debilidades e irresponsabilidades humanas, responderemos con la mayor de nuestra responsabilidad, con solidaridad y con grandeza.

No dudemos nunca de lo que somos capaces y también reconozcamos que, para el día de hoy, las cifras comparadas con el mundo en términos de contagios por millón de habitantes, muertes por millón de habitantes, letalidad, entre otros, evidencian que hemos tomado decisiones correctas. No podemos ser triunfalistas, pero sí optimistas. Sepamos que si nosotros obramos con la disciplina de todos y seguimos protegiendo a los grupos más vulnerables frente a la pandemia, lo haremos cada día mejor.

COMPROMISO POR EL FUTURO DE COLOMBIA

Nuestro compromiso con el futuro de Colombia es seguir fortaleciendo la salud, avanzar en un proceso de reactivación segura y repotenciarnos para labrar un porvenir de oportunidades.

Por eso hoy ante el Congreso quiero asumir un compromiso con Colombia. Un compromiso con todos los ciudadanos, para que nuestro país salga adelante y que invite a todas las instituciones, al sector privado, a la ciudadanía, a los gobernantes locales, a que todos trabajemos en equipo por nuestra patria.

Ese compromiso con el futuro trae consigo un Compromiso con la Generación de Empleo. Para ello, hoy mismo, estaremos radicando un Proyecto de Ley de Emprendimiento, que articule mejor la institucionalidad al servicio de las micro, pequeñas y medianas empresas, que facilite su participación en el sistema de compras públicas y que promueva en la sociedad colombiana el concepto de comprar lo nuestro, de comprar colombiano.

De igual manera, seguiremos habilitanto sistemas de crédito, de impulso y de promoción a quienes hoy representán más del 90 por ciento de la generación de puestos de trabajo. Este compromiso también integra la aceleración de los proyectos de iniciativa privada y público-privada, que se verán representados en puertos, aeropuertos, plantas de tratamiento de agua, autopistas de cuarta y quinta generación, al igual que el impulso indeclinable a expandir con velocidad la construcción de vías terciarias, con la mayor inversión en años, que nos asegure más de 1,5 billones para la integración territorial y la puesta en marcha, por supuesto, del Plan Bicentenario.

Aceleraremos proyectos como el Metro de Bogotá, Puerto Antioquia, los nuevos aeropuertos de Cartagena, San Andrés y el Aerocafé y también las autopistas como la Alo Sur. Continuaremos conectando al país con proyectos como Buga – Buenaventura y dentro de la agenda concluir, concluir, concluir, avanzaremos en la entrega de 28 proyectos que estarán terminados en nuestro gobierno, para beneficiar más 14 vías nacionales y más de 8 regionales, generando más de 40 mil empleos. De la misma forma, iniciaremos 22 corredores viales para que en los próximos años dotemos a Colombia de más vías de competitividad.

El compromiso por el Empleo estará conformado por más de 2 billones de pesos en incentivos para las industrias creativas y culturales, y también aquellas con valor agregado en nuestra cultura tradicional, convirtiendo a Colombia en el epicentro de los empleos Naranja para la producción audiovisual, musical y de animación digital, entre otros. Bajo este objetivo, presentaremos al Congreso de la República el proyecto de ley REACTIVARTE, donde daremos vida a un Fondo Especializado para la inversión en los puestos de trabajo vinculados a la cultura.

A este compromiso con el empleo, también entrará la conectividad y la preparación de más de 100 mil programadores, para que accedan a las oportunidades laborales derivadas de la cuarta revolución industrial, con una inversión que superará los 2,2 billones de pesos. Con estos avances y de la mano con el sector privado, pondremos en ejecución más de 17 proyectos de transformación digital, con un marco regulatorio moderno para el país, que incluyen el trabajo remoto, la digitalización de servicios del Estado, ciberseguridad y la profundización del comercio electrónico, así como los mecanismos propicios para la telemedicina, la formación virtual y las tecnologías para la inclusión financiera.

Colombianos:

Nuestro compromiso con Colombia también parte de un Compromiso con el Crecimiento Limpio, donde podamos dar pasos trascedentales en nuestra idea de producir conservando y conservar produciendo. Por eso, hoy nos comprometemos a acelerar 27 proyectos estratégicos de energías renovables y de transmisión, de los cuales 9 serán eólicos, 5 solares, 3 geotérmicos, 1 de hidrogeneración, acompañados de 9 líneas de transmisión, y posicionando a Colombia como líder regional de la transición energética. Estos proyectos, por más de 16 billones de pesos de inversión, esperamos que le traigan a Colombia más de 55.000 empleos.

También nos comprometemos con la puesta en marcha del proyecto del Canal del Dique, el proyecto más importante de adaptación al cambio climático que se hará en América Latina en los próximos años, y cuyos efectos beneficiarán la competitividad y sostenibilidad de varias regiones afectadas constantemente por el invierno, y contribuirá a la descontaminación de la Bahía de Cartagena.

Este compromiso con el crecimiento limpio también incluye la aceleración de la navegabilidad del río Magdalena, y que mediante esquemas ágiles logremos la meta de sembrar 180 millones de árboles, que incluyan los estímulos a la producción silvopastoril y a los esquemas agroforestales con aporte comunitario.

Apreciados miembros del Congreso: En esta agenda su labor es fundamental y por eso quiero que con ustedes le demos trámite rápido a la ratificación del Acuerdo de Escazú y a contar con una legislación moderna y contundente para enfrentar la extracción ilegal de minerales, que radicaremos el día de hoy.

También, nuestro compromiso con un crecimiento limpio nos obliga a que sectores como la minería y los hidrocarburos sigan avanzando hacia prácticas cada vez más sostenibles, que irriguen beneficios reales y permanentes a las comunidades. De esa manera garantizaremos la autosostenibilidad minero-energética del país, con una responsabilidad social y ambiental probada ante los ojos del mundo.

Nuestro compromiso con el Futuro de Colombia también se fundamenta en el compromiso con los más pobres, con los más vulnerables de nuestra sociedad. Por eso hoy, ante el pueblo colombiano, quiero reiterar que en medio de la pandemia nació Ingreso Solidario, una renta básica de emergencia, para llegar a cerca de 3 millones de hogares que nunca habían recibido apoyos del Estado.

Ese programa lo habíamos concebido para estar vigente por tres meses y lo extendimos hasta diciembre de este año. Pero, entendiendo los retos de tantas familias, hoy, ante ustedes, materializo que estará con nosotros como mínimo hasta junio del año 2021. Con ese programa, con la devolución del IVA, con las Familias en Acción, Jóvenes en Acción, con Colombia Mayor, estamos llegando con ingresos básicos a la universalidad de la población vulnerable en cumplimiento de nuestro objetivo: la equidad y la justicia social.

Colombianos:

Nuestro compromiso con los más vulnerables no para. Habilitaremos el otorgamiento de 200 mil subsidios de vivienda mediante el FRECH VIS y no VIS, que impactará en los menos favorecidos y en la clase media, y al mismo tiempo detonará más de 230 mil empleos. Pensando en fortalecer estos programas y crear mejores condiciones para la adquisición de vivienda en nuestro país, presentaremos en los próximos días una modernización normativa al sector vivienda.

En total, este Compromiso con Colombia significa una inversión superior a los 100 billones de pesos, y se constituirá en una especie de mecanismo articulador de inversión pública y privada, y buscará generar en los próximos años más de 1 millón de empleos directos e indirectos.

Honorables congresistas y compatriotas:

Jamás nos detendremos en nuestro compromiso con la Equidad. Avanzaremos con Generación E, para que este año cerremos con más de 180 mil jovenes en educación superior gratuita, y que sigamos construyendo una Colombia de doble titulación y de mejores condiciones para el aprendizaje. Esa Colombia que lleva la justicia social a las aulas es la que todos tenemos que proteger, día tras día, y por eso para nosotros la educación es el camino esencial a las oportunidades.

El compromiso que hacemos hoy con el futuro también lo integra el compromiso con el Campo y la Paz con Legalidad. Hoy, más que nunca, seguiremos adelante con la agricultura por contrato, con la provisión de bienes públicos rurales y la implementación del catástro multipropósito, al mismo tiempo que aceleramos las obras PDET y buscamos que los campesinos puedan convertirse en emprendedores del campo con acceso a crédito, extensión y comercialización sostenible de sus productos. Por eso, para darle impulso a esta agenda, esta tarde radicaremos el Proyecto de Ley que brinda alivios a los pequeños y medianos productores del campo.

Este compromiso con el futuro de Colombia es un compromiso de reactivación segura, de repotenciación y para salir adelante. Por eso tiene como elemento transversal fortalecer para siempre el sistema de salud. Vamos a acelerar el esquema de punto final, las canastas covid, el pago por capacidad disponible de Unidades de Cuidado Intensivo, la bonificación a los profesionales de la salud que se encuentran en la primera línea de atención a la pandemia, la dispersión de equipos en el territorio y la red nacional de laboratorios. Saldremos de este reto histórico con un sistema de salud más fuerte, y trabajaremos con el Congreso para que en esta legislatura hagamos reformas estructurales a la Salud, en homenaje a todos los que han trabajado para proteger la vida de los colombianos.

Tenemos una agenda legislativa ambiciosa, que recoge aspiraciones ciudadanas inaplazables y que estaremos presentando en los próximos días con las bancadas de gobierno. Estoy seguro de que el debate en el Congreso nutrirá todas las iniciativas, y que estará a la altura para que los colombianos vean consolidar un país más justo.

Quiero agradecer a cada uno de ustedes por su compromiso genuino con la democracia y el Estado de Derecho. Los invito a continuar la batalla de las ideas desde la claridad de nuestras diferencias, pero atreviéndonos a desafiar la política del odio que promueven los profetas de la fractura nacional.

Nuestro compromiso es el de trabajar en equipo, y por eso quiero agradecerle a la Vicepresidenta Marta Lucía Ramirez su apoyo en el diseño de esta agenda. Le he pedido que me acompañe en su seguimiento y que juntos podamos invitar al sector privado para sumar esfuerzos y coordinar nuestras acciones. Tambien quiero invitar al Congreso a que se sume a este compromiso, a los gobernantes locales, a la sociedad entera. Este es un momento único en nuestra historia y es el momento en el que debemos preguntarnos cómo queremos que la historia recuerde nuestro actuar.

Los invito a que cuando nuestros hijos y nietos nos recuerden, y la historia nos juzgue, resalten que estuvimos unidos y no torpemente divididos por vanidades o intereses electoreros.

Los invito a que seamos recordados porque en los momentos difíciles sobresalieron las soluciones y no las agresiones. A que seamos recordados por saber construir y nunca destruir; a que seamos recordados por avanzar y no por parar; a que seamos recordados por nuestra grandeza y no por las bajezas que tristemente vemos en la política; a que seamos recordados por ser pedagogos y no demagogos.

Los invito a que sobresalga esa Colombia de la que estamos hechos. Esa Colombia noble y a la vez desafiante frente a las tormentas, esa Colombia fraterna y al mismo tiempo perseverante, esa Colombia que sabe elogiar la dificultad para prosperar.

Como Presidente los invito a que enfrentemos la pandemia como lo hemos hecho: con la ciencia, con los expertos, con información veraz y con sentido de progreso. Hemos tenido uno de los aislamientos más estrictos del mundo y una reactivación gradual y con responsabilidad. Avancemos, sabiendo que enfrentaremos momentos retadores y exigentes; avancemos con solidaridad, nobleza y cultura ciudadana. Nadie dijo que esto sería fácil para los colombianos, pero nosotros sabremos salir adelante.

Como Presidente no tengo la reelección en frente y mi único deseo es que este compromiso con el presente y con el futuro se haga realidad. El discurso del caos no es el discurso de Colombia, como tampoco lo es el del odio o el facilismo. Vamos a salir adelante con el mismo ímpetu del Ejército patriota que tuvo que cruzar el Páramo de Pisba para entregarnos la libertad. Vamos a prosperar con la misma voz fulgurante de los próceres que el 20 de julio de 1810 gritaron: “Independencia”.

Que este día nacional sea el día de los médicos, enfermeros, epidemiólogos, bacteriólogos y profesionales de la salud que se han entregado. Que este sea el día de nuestra solidaridad, que este sea el día de nuestros soldados y policías, el día de nuestros campesinos, de nuestros trabajadores en las cadenas de abastecimiento y la provisión de servicios. Que este sea el día de Colombia.

A pesar de la adversidad, nuestro país se mantiene firme. La historia nos impuso la obligación de navegar un mar de tempestad y nuestra convicción será la brújula para llegar a puerto. Nuestro reto es que la historia nos recuerde como aquella sociedad que fue capaz de pensar en grande, de ver más allá de las dificultades y entender que juntos, únicamente juntos, construimos país.

Gracias.

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