Las mujeres en la política colombiana
Se cerraron las listas para el senado y Cámara, y la participación de las mujeres no es algo que destaca. Se supone que deberíamos ver reflejado una paridad de género en estas listas, donde hubiera 50% de mujeres y la otra mitad de hombres. Actualmente, en nuestro Congreso solo el 20% son mujeres, una cifra que nos pone por debajo del mundo donde el 25% de las mujeres ocupan curules en los Congresos. Los partidos que tienen mayoría o igualdad femenina es sus listas para el Senado son: Partido Liberal, Estamos Listas (movimiento feminista) y MAIS. Por otro lado, los partidos con mayoría o igualdad de mujeres en sus listas son: Mira, Colombia Renaciente, Fuerza ciudadana y la Liga Anticorrupción.
Desde el año 2014 hubo un progreso en la participación política de las mujeres con la Ley de cuotas. Lo que generó esta iniciativa fue que el 30% de los cargos de máximo nivel y las listas para corporaciones públicas fueran ocupadas por mujeres. A raíz de esto, hemos avances sustanciales y alcaldías o gobernaciones importantes han sido ocupadas por mujeres. Incluso, se logró tener una vicepresidente, Marta Lucía Ramírez, mujer. Adicionalmente, la creación de movimientos feministas como Estamos Listas impulsó esas ganas de participar en los debates políticos por parte de las mujeres.
Sin embargo, en estas listas para el Congreso no se vio una paridad de género. Además, según ONU Mujeres y PNUD, en 2019 teníamos 54 puntos sobre 100 posibles en el Índice de Paridad Política, el cual mide el estado de los derechos políticos de las mujeres y las condiciones para ejercer la política. Por otra parte, la encuesta de Polimétrica de ese mismo año mostró conclusiones angustiantes dentro de sus encuestados. Un 43% considera que “las mujeres no tienen el mismo poder de decisión que los hombres” y un 39% cree que “no son tan buenas administradoras de recursos como los hombres”. Estas opiniones se ven reflejadas en las encuestas, ya que muy pocos ciudadanos se atreven a votar por una mujer cuando tiene que acercarse a las urnas.
Con los datos anteriores se liga un concepto importante y es la “violencia contra las mujeres en la política” que existe actualmente. Las que quedan elegidas y están ejerciendo cargos, se sienten muchas veces excluidas y maltratadas durante los debates políticos. Acá lo que ocurre es que se generan ataques a las mujeres por el género y no por ideologías, también se trae a flote el perfil de la mujer como víctima. Esto conlleva a que las condiciones para ejercer política en las mujeres sean muy difíciles, debido a que luchan por sus ideales y contra el machismo.
A pesar de que el género femenino ha logrado ocupar más cargos y de mayor nivel, debemos seguir trabajando para que se abra un espacio más amigable y de respeto en nuestras instituciones estatales. Brindarles respaldo a las funcionarias públicas y no criticarlas por el género, sino hacer críticas constructivas sobre las propuestas, así como se le hacen a los hombres. Con los movimientos feministas emergentes y la búsqueda de participación política de las mujeres, podemos llegar a alcanzar mejores cifras de igualdad de género en el ámbito político.
