4 Años más de Trump, Ineludibles para Neutralizar el Globalismo. Por: Javier C Mejia

Javier Mejia -Columnista- elBogotano

La necesidad de que el presidente Donald Trump gane las elecciones este próximo martes 3 de noviembre, es imprescindible para detener a ese leviatán simbolizado en el globalismo que se propagó por el mundo entero, y que hoy se arraiga en el continente americano. Todo ese avance y crecimiento desenfrenado se debe a la complicidad de líderes y gobernantes latinoamericanos que durante las últimas décadas le abrieron espacio para su expansión global. Por fortuna para la gran mayoría de personas, y para la desgracia de una minoría malaventurada, el 3 de Noviembre del año 2016, el pueblo norteamericano, con una atribución de ciudadanos latinoamericanos radicados y nacionalizados en esa gran nación, decidieron elegir no a un político, sino a un gran patriota, el cual prometió contrarrestar esa ideología grotesca que estaba muy pronto con devastar a la sociedad de bien en una de sus últimas etapas.

La  promesa de frenar al globalismo por parte del presidente Trump se esta llevado a cabalidad, pero son necesarios otros 4 años más de Trump como presidente de los Estados Unidos para inmovilizar esa macabra agenda impuesta por el nuevo orden mundial. Esa ideología política no es más que otra cosa que el mismo comunismo perfeccionado y renovado, con el único fin de cambiar la vida de occidente suprimiendo fronteras, borrando identidades, fragmentando las economías,  la seguridad, las religiones, la cultura, la familia, la educación, las libertades, entre otros, sin no dejar atrás de devastar  los principios y valores que identifica a cada nación.

Para el nuevo orden mundial, Latinoamérica ha jugado un papel importante en su plan expansionista, dado que muchos gobernantes actuales durante sus trayectorias políticas le han apostado durante décadas a enquistar ese macabro sistema que hoy le llaman globalismo, presentándose ante sus pueblos como los más grandes social demócratas; con un discurso dulce, populista y engañoso, muy propio de la politiquería y pedantería científica. Un actor importante para el avance de esa ideología, es el narcotráfico, fuente importante de dinero para la sostenibilidad y expansión del mismo, que además de generar guerra, miseria, hambre, y muertes, cumple con otros objetivos, y es la descomposición de las familias.

Aunque las decisiones del presidente Trump han sido muy acertadas en la lucha contra el narcotráfico, todavía falta mucho por avanzar, especialmente cuando la colaboración de países aliados tan importantes como lo son Colombia, no ha actuado implícitamente con dicho compromiso. La no intensificación de políticas en la lucha contra el narcotráfico, como lo son la fumigación aérea, la extinción de dominio, la lucha frontal contra los carteles narcotraficantes, entre otros,  ha permitido darle oxigeno para que ese plan mundial tenga sostenibilidad por ese frente.

No obstante el dinero del narcotráfico es tan solo una fuente mas de esos tantos recursos que tiene el globalismo para su expansión, ya que existen otros integrantes que juegan un papel importante en ese rol, como lo es George Soros con sus fundaciones que apoyan a entidades no gubernamentales alrededor del mundo, que dicen defender los derechos humanos y otras causas supuestas para el bien de la humanidad, implementando internamente las sucias políticas expansionistas de acabar con las naciones mas débiles y necesitadas inicialmente, para luego imponerle a esos ciudadanos de que no sean presididos por gobiernos democráticos y soberanos; todo ejecutado por esos aberrantes misántropos que hacen parte del nuevo orden mundial.

Las elecciones de este año 2020 no solo son trascendentales para Estados Unidos, son quizás unas de las más decisivas para el mundo entero, la amenaza es inminente, los acontecimientos de terrorismo urbano perpetrados en todo el continente americano durante el ultimo año es una clara demostración de hasta donde son capaces de llegar esos tentáculos globalitas con tal de llegar al poder. Así que 4 años más de Trump, no solo representa cuatro años más de estabilidad mundial, seguridad, prosperidad, democracia, sino la amplia capacidad de resurgimiento de muchas naciones que han caído en el comunismo, o están a punto de caer en ese anarquismo, eso si los pueblos no le siguen el juego a esos caudillos que le apuestan al globalismo. El futuro del bien esta trazado; gracias a que el presidente Donald Trump no es un Político, sino un Patriota.

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