Vacas de paz y la vacas desaparecidas de las FARC: Por Jesús Mora

Mucho antes de que María Fernanda Cabal estuviera inmersa en la política, lideró iniciativas y programas en pro de combatir problemáticas sociales, especialmente de población en condiciones de vulnerabilidad, víctimas del conflicto armado, y el empoderamiento de mujeres campesinas. Es así como a través de FUNDAGAN(Fundación Colombia Ganadera), crea el programa ‘Una Vaca por la Paz.

El proyecto que puso en marcha Cabal, tenía como propósito entregarle a familias campesinas una vaca en estado de preñez, con el fin de crear una fuente de generación de ingresos por medio de la leche y por consiguiente, mejorar sus condiciones socioeconómicas. Luego, este beneficiario debía donar la primera cría a otra familia, en aras de dar continuidad a la iniciativa, creándose una cadena de ayuda constante.

El programa encendió motores en 2010 en el corregimiento de El Salado, Bolivar; célebre, tristemente, por la masacre que allí tuvo lugar.

Precisamente, mujeres víctimas de este lamentable episodio fueron las primeras beneficiadas, de allí en adelante el ejemplo se replicó en distintos rincones de la geografía nacional, y hoy ya son más de 5.000 familias las que han recibido la ayuda.

Con esto queda claro que la candidata presidencial ha estado dispuesta a mejorar las condiciones de vida de los campesinos, así mismo a la dinamización y generación de ingresos en el mismo sector.

Entonces, no comprendo por qué el gamonal de los "progres”, Gustavo Petro, le hace proposiciones a Cabal de “trabajar por el campo”, si ella es una referente en este aspecto, más bien él, debería tratar de imitar y replicar estas acciones.

Seria bueno que el señor Petro hablara con sus amigos de las FARC- EP y organizaran una mega donación de ganado, pues según informes de la Fiscalía, en 2017, la guerrilla contaba con más de 400 mil reses en departamentos como Meta, Caqueta y Guaviare. Lo curioso es que en el proceso de desmovilización, solo entregaron 20 672, el resto quedó en manos de testaferros.

Ese intento fallido del cabecilla de la Colombia Humana, por hacer ver mal parada a la senadora, da cuenta de una sola cosa: siente las pisadas de una gigante, pues la multitudinaria aceptación de la candidatura presidencial María Fernanda Cabal es palpable entre las gentes y es sinónimo de cohesión política.

El rebusnar de Petro tiene respuesta, en aquella frase coloquial: "Sancho, dejad que los perros ladren, es señal de que cabalgamos".

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