Cuenta regresiva para Duque
Por Laura Valencia
El mandatario Iván Duque está en la recta final de su presidencia. El 29 de mayo los colombianos tenemos la oportunidad de escoger un nuevo líder, en caso de que haya una segunda vuelta, estaremos escogiendo el 19 de junio. Así, Duque tiene 216 días para seguir trabajando en la mejoría de la situación del país. Con los retos humanitarios y sanitarios a los que se vio enfrentado, la agenda del mandatario tuvo que reorganizar las prioridades planteadas inicialmente. Acá le contamos un poco cómo va su gobierno en unos puntos clave.
Las cosas claves que tenía el Presidente en mente eran aspectos relacionados con reformas al Acuerdo de Paz, la reducción de cultivos ilícitos y mejorar la seguridad. Esto paso a un segundo plano para responder a la pandemia que dejó a todos los países desprevenidos. Duque resalta el avance de la vacunación, el aumento del salario mínimo y la reactivación económica que tuvo un crecimiento del 9,7% en el 2020. El gobierno incentivó el movimiento de la economía con subsidios de vivienda, Ingreso Solidario y el Programa de Apoyo al Empleo Formal. Estas decisiones que se debían tomar después de la pandemia, son de las cosas que se pueden rescatar del gobierno.
Respecto a la seguridad y la migración se pueden resaltar dos hechos puntuales. Duque pasó con mensaje de urgencia la Ley de Seguridad Ciudadana que ha generado controversia en la opinión pública y los partidos políticos. Por otro lado, radicó el Estatuto Temporal del Protección para migrantes venezolanos, actualmente, hay 1,76 millones de migrantes venezolanos en el país. Con esta iniciativa el gobierno busca proteger a los migrantes y refugiados por un periodo temporal de diez años.
La implementación del Acuerdo de Paz se ha visto retrasada durante el gobierno de Iván Duque. El mandatario quería reformar la JEP (Jurisdicción Especial para la Paz), pero su propuesta no fue aprobada en el Congreso. Además, quería reformar la participación política que tiene actualmente el partido FARC. A pesar de que fue aprobada su petición en el Congreso, la situación política de la extinta guerrilla no ha cambiado. Lastimosamente, la falta de avances en lo pactado ha desatado altos índices de violencia a nivel nacional. Según FIP, en el gobierno de Duque los homicidios a líderes sociales se han incrementado en un 32%, aunque se haya radicado el Plan de Acción Oportuna para proteger a los líderes sociales.
Asimismo, según la Comisión de Paz del Senado ya van más de 200 firmantes asesinados. El gobierno ha hecho un esfuerzo en disminuir los secuestros y la cantidad de cultivos ilícitos, pero no ha logrado bajar los índices desatados de violencia que azota a la mayoría de los departamentos. Del mismo modo, el gobierno no ha logrado ofrecer suficientes oportunidades para los que quieren cambiar su participación de cultivos ilícitos por proyectos productivos, algo que también se ve reflejado en los pocos excombatientes que han logrado sacar adelante sus emprendimientos.
En este poco tiempo que le queda al mando, es probable que Duque no alcance a hacer reformas trascendentales o muy estructuradas. Seguramente, se seguirá enfocando en trabajar por la crisis sanitaria de la pandemia y en la reactivación económica. No hay nada aún que sea icónico de este gobierno, un logro que marque en la historia el legado de Duque. Sin embargo, seguir trabajando por retomar la normalidad de los colombianos con medidas seguras, será la prioridad mayor del mandatario.
