Britney Spears pide libertad: la princesa del pop reclama el manejo de su vida y bienes
El 2008 fue un trágico año para la princesa del pop. Luego de encabezar múltiples escándalos como raparse la cabeza, casarse y divorciarse de manera express en las vegas, golpear el carro de un periodista y haber sido llevada a un centro médico por un "5150" detención psiquiátrica, su padre Jaime Spears fue nombrado gerente de toda la fortuna y vida de su hija.
La medida denominada conservatorship fue tomada por un juez de los Estados Unidos que concluyó en ese momento que la artista no se encontraba en capacidades óptimas para manejar sus finanzas, su carrera y su vida personal, y por lo tanto, todas las decisiones de la vida de la artista serían tomadas por su padre. Hoy, Britney tiene 39 años y ha vivido bajo el control de su padre por los últimos trece años.
Desde que la medida fue tomada, la princesa del pop ha sacado diferentes álbumes musicales que han encabezado las listas de éxitos a nivel mundial, se ha presentado en diferentes giras mundiales, ha sido jueza en competencias de talento como el Factor X en Estados Unidos y se ha instalado en Las Vegas con una exitosa residencia musical.
A pesar de los millones de dólares que ha generado, la cantante sigue sin poder tomar sus propias decisiones. Sin embargo, el día de ayer Spears tuvo la posibilidad de rendir testimonio ante una Corte del estado de California. En su declaración señala que ha sido maltratada por su padre, su familia, y su manager Larry Rudolph, sostiene que se le ha negado la posibilidad de escoger su abogado, su psicólogo, y que incluso ha sido sometida a largas jornadas de trabajo que debe cumplir para poder tener acceso al dinero que le entrega su padre - dinero que es generado por ella - . Así mismo, la interprete de "Hit me baby one more time" señaló que no tiene derecho ni siquiera a decidir sobre su cuerpo pues dice que ha querido casarse y ser madre por tercera vez pero se le prohíbe ir a un médico para que le retire el dispositivo anticonceptivo.
La cantante le pidió a la corte acabar con la medida de "Conservatorship" y poder retomar el control su vida.
La declaración de Britney marca un nuevo hito en lo que se considera el movimiento #FreeBritney que ha pedido justicia para la artista.
